Tengo el privilegio de haber vivido la edad de "Lo que no se sabe, no es pecado" aquella época en la que tanto la Iglesia como la dictadura, sabían muy bien que la mocitas hacían las mismas cosas que hacen en la actualidad con sus novios y eran vírgenes con ramos de azahar en el vestido de novia, aunque nacieran cantidad de bebes sietemesinos. Habían abortos claro que si, pero las mocitas se morían por lavarse la cabeza durante la menstruación, las casadas les daban males, y bajaban las escaleras corriendo sostenida por vecinas con las piernas chorreando sangre para ir al Hospital donde era satanizadas por un curica durante el tiempo que estaba allí, si no terminaba en la fosa, porque una vieja le había curado el mal con una rama de perejil y la había infectado los ovarios. En la actualidad aquellas personas que vivieron esas mismas experiencias, las del Santo Dios, Santo Dioooos, aborrecidas por una vida estéril se dan a los golpes de pecho "mea culpa" para Satanizar y llamar criminales a un Gobierno que desea darle un marco legal y Sanitario a una realidad reconocida desde que el mundo es mundo. Siempre por diferentes situaciones, según mi opinión todas dignas, no creo que ninguna mujer aborte por diversión. Se achaca como negativa esta reforma de la Ley de aborto, el que una joven de 16 años pueda hacerlo sin necesidad de consultar a sus padres. Si una joven de esa edad es poco madura como para seguir jugando con las barbis deseara tener su bebe que si lo consulta con sus padres en conocimiento de causa la obligarán abortar. Si es una chica madura tomara en consideración que está equivocación le rompe todo su futuro en una época en la que la formación se hace imprescindible para conseguir salir adelante y seguramente tomará la decisión que crea oportuna, simplemente porque nadie la obliga a abortar, solo se le ponen los medios para que lo haga con total garantía de salubridad.
Mendiluces m.